El Cocodrilo Azul

Otro blog más de Blogcip.cu

A veces, menos es mas

Publicado en Enero 12th, 2013 en General

Un poco de filosofía de la vida, nunca está demás, esta reflexión me pareció interesante compartirla

Necesito poco y lo poco que necesito, lo necesito poco

Artículo publicado en La Vanguardia , escrito por la periodista Ángeles Caso

 

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado
inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas .
O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que
no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos
que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez
porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes
horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas
en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha
pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento
hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación–
de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el
éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir
con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios.
Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio
ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y
ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y
cuentas bancarias , sobre las que nadie derramará una sola lágrima
en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto
los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas
de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades
de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro
a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio
bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual
construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten
en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en
las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante.
A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen
pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar
de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada .
Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos.
Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama.
El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los
cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor
verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría
comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté
tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por
los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero
toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría
para disfrutar de lo bueno . Un instante de belleza a diario. Echar
desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve
la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada.
Seguir llorando cada vez que algo lo merezca , pero no quejarme
de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada,
pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito
de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por
aquí. Sólo quiero eso. Casi nada o todo .

 

 

Leave a Reply

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>